Nuevo informe: Compañías de pisos y fondos de inversión vinculados con trabajo forzoso en plantas de plásticos tóxicos en Uigur.

Junio 14, 2022 – Miles de uigures han sido forzados a trabajar en fábricas extremadamente contaminantes que producen plásticos que se usan en materiales de construcción vendidos por las principales empresas de Estados Unidos, según un informe de tres investigadores e investigadoras líderes en temas ambientales y de derechos humanos publicado hoy.

Las cadenas de suministro de las tiendas de mejoras para el hogar y de marcas de pisos y pavimentos corren el riesgo de quedar manchadas por trabajo forzoso en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang (XUAR o región de Uigur), región donde según los expertos, el gobierno chino ha perpetrado una amplia campaña de represión, reclusión, vigilancia y trabajo forzoso. Las compañía de PVC de XUAR que opera las plantas recibe además grandes inversiones del Vanguard Group, de Dimensional Fund Advisors, de BlackRock y de muchos otros fondos de inversión. Entre las compañías mencionadas en el informe como clientes de los pisos fabricados con ese PVC está Home Depot y empresas líderes en la industria de pisos y pavimentos como Armstrong, Congoleum, Mannington, Mohawk, Shaw, Tarkett y muchas otras.

El informe titulado “Built on Repression: PVC Building Materials’ Reliance on Labor and Environmental Abuses in the Uyghur Region” (Construido con base en la represión: los materiales de construcción de PVC y su apoyo en abusos ambientales y laborales en la región de Uigur) documenta los extraordinarios impactos ambientales y humanos de esta cadena de suministros.

Las empresas en los Estados Unidos venden pisos ensamblados en una gran fábrica localizada en Vietnam (Jufeng New Materials) que es subsidiaria de una compañía china. Algunos han sido tildados de “eco-amigables”.  Estos contienen un tipo de plástico llamado Policloruro de vinilo (PVC, por sus siglas en inglés). Para los consumidores de los pisos que se venden en Estados Unidos, estos se fabrican en Vietnam pero mucho de ese PVC es fabricado en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang (XUAR) en plantas que han sido vinculadas con abusos contra los derechos humanos.

Jufeng usa el PVC fabricado por la compañía Xinjiang Zhongtai, propiedad del Estado y que maneja cuatro plantas de PVC en la región de Uigur. Otra empresa propiedad del gobierno de China, Xinjiang Tianye, conduce la segunda mayor planta de PVC del mundo. Combinadas, las siete plantas de la región de Uigur producen el 10% del PVC mundial.

El informe pone el foco en el grupo Zhongtai que ha transferido más de 5000 ciudadanos considerados “mano de obra excedente” y el PVC que producen se encuentra en pisos y cañerías recientemente instaladas en hogares, escuelas y hospitales de todo el mundo.

Construido con Base en la Represión es una investigación colaborativa realizada por el Centro Helena Kennedy para la Justicia Internacional de la Universidad Sheffield Hallam, centro líder en la investigación, prácticas y pedagogía sobre justicia social y derechos humanos y Material Research L3C, una empresa sin fines de lucro con base en Maine, Estados Unidos.

“A pesar del creciente conocimiento sobre las atrocidades cometidas en la Región de Uigur, los productos fabricados con trabajo forzoso se siguen distribuyendo a través de las fronteras internacionales”, dijo Laura Murphy, profesora de la Universidad de Sheffield Hallam. “El Grupo Zhongtai solo ha transferido prácticamente más de la llamada “mano de obra excedente” que cualquier otra compañía”, dijo.

La profesora Murphy y la coautora del informe, Nyrola Elimä, son expertas líderes en conexiones de la cadena de suministro con el trabajo forzoso en Uigur. Elimä, investigadora del Centro Helena para la Justicia Internacional, pasó horas con los informes de prensa del estado Chino. “Los funcionarios chinos alardean con cuántos trabajadores fuerzan a trabajar en sus fábricas contra su voluntad”, dijo. “Sus propios informes muestran cómo el Grupo Zhongtai se involucra directamente en transferencias de mano de obra y programación ideológica y celebran hacerlo”.

El PVC de la región inundó los mercados globales durante la pandemia de COVID-19. Los dueños de la planta (básicamente, el gobierno de China) continuó manejando estas fábricas de plástico aun cuando cerró muchas de las industrias del país durante la pandemia y dijo que lo hacía para capitalizar la posición de la región en el mercado global, lo que significó tratar a los trabajadores de Uigur como descartables.

A diferencia de la mayor parte de la industria mundial, las plantas de PVC de la región Uigur usan carbón y mercurio para fabricar el plástico. Las siete fábricas en XUAR emiten según se estima, 49 millones de toneladas de gases de efecto invernadero por año. Para comparar,  140 fábricas de plásticos de Estados Unidos informaron emitir, combinadas, 114 millones de toneladas de gases de efecto invernadero en 2020. Se cree que la de Xinjiang Tianye, Shihezi, es la fábrica de plásticos más contaminante del mundo, con un estimado de 16,8 millones de toneladas de dióxido de carbono emitidas por año. Las 340 toneladas de mercurio que se estima son consumidas por la producción de PVC en XUAR representan el 15% de todo el mercurio producido mundialmente. Además de sus impactos globales, los residentes de la zona han visto a sus comunidades rurales y tradicionales convertirse en “tierras de desecho contaminadas”. 

“Las compañías de pisos de PVC de los Estados Unidos son proveedores líderes de maquillaje verde (greenwash), el arte de fingir que tu industria es algo que no es”, dijo Jim Vallette, coautor del informe y presidente de Material Research. “Venden pisos baratos que imitan la madera o la piedra pero que son fabricados con carbón que es convertido en plástico en la XUAR usando catalizadores de mercurio. Se están beneficiando económicamente del trabajo forzoso y la contaminación extrema en la región de Uigur. Las empresas de pisos más grandes del mundo no se molestan en decirle a sus consumidores nada sobre esto aun cuando colaboran con los promotores de edificios verdes en iniciativas llamadas de transparencia y de neutralidad climática”.

La semana próxima, una nueva ley prohibirá en los Estados Unidos las importaciones de productos que tengan algún contenido de la XUAR. Las compañías parecen estar acumulando stock de estos pisos anticipándose a la prohibición. Las y los coautores de este informe exigen a las empresas que rastreen sus cadenas de suministros para identificar conexiones con la Región de Uigur y que se salgan de contratos de alto riesgo. 

En los meses recientes, los oficiales de la Aduana de los Estados Unidos han detenido embarques de otras industrias que identificaron que los productos que les dieron origen estaban fabricados con trabajo forzoso en Uigur.  

El informe en inglés y materiales adicionales pueden descargarse de: 

https://www.shu.ac.uk/helena-kennedy-centre-international-justice/research-and-projects/all-projects/built-on-repression

Notas a los editores con interés en América Latina:

Los pisos importados a los Estados Unidos son luego distribuidos por el resto del continente. 

En Brasil, a noviembre del 2021, We Capital de Brasil tenía 30.000 dólares en acciones de Xinjiang Zhongtai, la principal productora de PVC en la región.

Para más información:

Coautoras y coautor:

Laura Murphy, laura.murphy [at] shu.ac.uk

Jim Vallette: Email: jimvallette [at] materialresearch.org

Consultas de prensa en castellano: Verónica Odriozola (Argentina), veronicaodriozola [at] materialresearch.org